Su lema “Roca empieza a latir”
está inspirado en la instalación de Saeta que recrea un enorme órgano de
corazón. El leitmotiv del latir del corazón contagió la creatividad de un
evento de inauguración concebido al detalle para perdurar en el tiempo y la
memoria de sus asistentes.
El corazón presidía la entrada y
parecía latir con fuerza gracias a un efecto de subgraves. Al adentrarse en el
espacio, el latido se fusionaba el sonido del hang-drum que añadía un subfondo
acuático, dando sentido y sensibilidad al recorrido por el espacio.
En definitiva, un evento cargado
de fuerza sensorial dirigido a líderes de opinión, conocidos arquitectos y
diseñadores, profesionales del sector y clientes, que descubrieron en primera
persona el nuevo espacio de Roca.
La nueva experiencia CuldeSac
imprimió en cada detalle los valores de la marca... y el corazón que late tras
ellos, volviendo a unir los caminos del estudio y la marca.
250 personas. Madrid. Abril 2011