Oportunidad: Antonio Boix, socio de Inbocca, quería introducir en nuestra ciudad la idea de un local que combinase cenas y copas. Influenciado por las tendencias de Madrid y Londres y, con la ayuda de CuldeSac™, surge Inbocca. El nombre de Inbocca sugiere algo excitante que saborear, y hace referencia a Baccus, dios del vino, y a la expresión italiana in bocca luppo, que significa “buena suerte”. En palabras de Boix: “un local de diseño que mantiene los valores gastronómicos tradicionales”.
Solución: El restaurante se presenta como un teatro dividido en tres zonas diferenciadas: la barra, el amplio comedor y la zona de música y cocktails.
La entrada: con dos barras en las que tomar las primeras copas o trabajar a última hora de la tarde conectando nuestro portátil a la conexión wi-fi. Una sorprendente cortina separa esta zona del salón. Un amplio visillo en blanco anuncia nuestra presencia al resto de comensales mientras somos iluminados con un foco que deja en penumbra las demás mesas.
El comedor presenta una bellísima decoración en tonos blancos con las paredes en oro viejo y algunas sillas salpicadas en rojo. Destaca especialmente el mobiliario de Andreu World que imprime un carácter muy particular con el modelo de silla Zarina, que recuerda a tiempos pasados...
Por último, subiendo al primer piso, encontramos una zona ideada para las copas que siguen a la cena. En un rincón del local y con una visión privilegiada de todo el salón, se halla la cabina del DJ.